Cuando se recibe trauma directo sobre alguna estructura muscular, esta genera un sangrado y desgarro (lesión en las fibras musculares) el cual tiene que ser reparado.


Esta reparación se la realiza mediante infiltraciones de acido hialuronico, factores de crecimiento y procaina.


En los casos de desgarro mayor es necesario realizar plastia muscular en intervención quirúrgica.


En los traumas con ruptura de tendón de Aquiles, se practica procedimiento mínimo invasivo con suturas especiales, lo cual evita cicatrices y disminuye el riesgo de infección.

dr.angelo auad